Creación Consciente de tu Realidad – Parte 2

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Creación Consciente de tu Realidad – Parte 2

Realidad cuántica

¿Qué nos cuenta la física cuántica sobre la naturaleza de realidad? ¿Qué nos cuenta sobre la naturaleza de la conciencia? ¿Cómo es eso relevante para nuestras vidas?

 

Según el ganador del Premio Nobel John Wheeler, físico de Princeton:

“Por más que sea útil en las circunstancias diarias decir que el mundo existe ‘allá fuera’ independiente de nosotros, esa visión ya no puede sostenerse” En las palabras de Wheeler, …”no somos simplemente observadores en un escenario cósmico, sino formadores y creadores que viven en un universo participativo”.

 

De acuerdo con el físico y autor Amit Goswami:

“Todos tenemos el hábito de pensar que todo a nuestro alrededor es ya una cosa, que existe sin mi participación, sin mi elección”.

 

 

Para ser fieles a los descubrimientos de la física cuántica, dice GoswamI:

“tenemos que desterrar esa clase de pensamiento. En cambio, usted realmente debe reconocer que hasta el mundo material a nuestro alrededor, las sillas, las mesas, las habitaciones, la alfombra, todas estas cosas no son más que posibles movimientos de la conciencia. Y Ud. elije, a cada momento, entre esos movimientos para manifestar su experiencia real”

 

 

Aquello de lo que están hablando estos físicos, y los nuevos físicos en general, es de la muerte del dualismo. No es “la mente sobre la materia” es “mente = materia”; no es “la conciencia crea la realidad’ sino “conciencia = realidad”.

Muchas veces por “ realidad “ nos referimos a la suposición de que el mundo físico es objetivamente real. Es decir, el mundo existe independientemente de que alguien lo esté observando, y se vuelve evidente que el espacio y el tiempo existen en una forma fija, absoluta. Pensamos que la única forma en que los objetos pueden ser influenciados es a través del contacto directo ( localidad). En otras palabras, la acción no mediada en una distancia es prohibida.

Creemos que la línea de tiempo apunta sólo en una dirección (causalidad), ocurriendo secuencias de causa y efecto sólo en ese orden.

Suponemos que no hay saltos discontinuos en la naturaleza, y el espacio y tiempo son suaves (continuidad).

La física clásica se desarrolló rápidamente con estas suposiciones, y las formas clásicas referentes al mundo son todavía suficientes como para explicar segmentos grandes del mundo observable, incluyendo química, la biología, y los neurociencias. La física clásica nos llevó a la luna y nos trajo de vuelta. Surte efecto para la mayoría de las cosas en la escala humana. Es sentido común.

 

 

Una ciencia extraña…

Pero la física clásica no describe el comportamiento de todos los resultados observables, especialmente la forma en que la luz – y, en general, el electromagnetismo – funcionan. Dependiendo de cómo la mide usted, la luz puede exhibir las propiedades de partículas o de ondas. Las partículas son como bolas de billar. Son objetos separados con posiciones específicas en el espacio, y son duras en el sentido que si son arrojadas unas contra otras con gran fuerza, tienden a aniquilarse con un deslumbrante despliegue de energía. En contraste, las ondas son como ondulaciones en el agua. No están localizadas pero se expanden, son suaves y pueden interactuar sin destruirse la una a la otra.

Esta condición indeterminada o mixta de la luz, es radicalmente diferente a los objetos con los que estamos familiarizados.

Los objetos cotidianos existen sólo en estados definitivos. Los estados mixtos pueden incluir muchos objetos, todo coexistentes, o enmarañados conjuntamente.

 

 

¿Cómo es posible que la tela de la realidad la luz sea ambas, ondas y partículas al mismo tiempo?

 

En las primeras décadas del siglo veinte, una teoría nueva, la Mecánica Cuántica, fue desarrollada para dar sentido a la naturaleza de la luz.

Esta teoría no fue solamente aplicable para describir partículas elementales en condiciones exóticas, sino que proveyó una mejor forma de describir la naturaleza de la realidad física misma.

La Teoría de la Relatividad de Einstein también alteró la visión Newtoniana de la tela de realidad, mostrando que los conceptos de masa, energía, espacio, y tiempo son relativos.

En suma, los físicos modernos nos dicen que el mundo del sentido común revela sólo una porción especial, limitada de una tela mucho mayor y más extraña de la realidad.

 

Los Fundamentos Cuánticos

 

Espacio vacío

Una de las primeras fisuras en la estructura de la física newtoniana fue el descubrimiento de que los átomos, los ladrillos supuestamente sólidos del edificio del universo físico, estaban constituidos en su mayor parte por espacio vacío. ¿Cuán vacío? Si usamos una pelota de básquet para representar el núcleo de un átomo de hidrógeno, el electrón que lo circunda estaría a unos treinta y dos kilómetros de distancia, y el espacio en medio de ambos estaría vacío.

Esa supuesta vacuidad no está vacía en absoluto: contiene enormes cantidades de energía sutil y poderosa. Sabemos que la energía aumenta a medida que vamos a los niveles más sutiles de la materia (la energía nuclear es un millón de veces más poderosa que la energía química, por ejemplo).

Los científicos ahora dicen que hay más energía en un centímetro cúbico de espacio vacío (alrededor del tamaño de una bolita) que en toda la materia del universo conocido. Si bien los científicos no han podido medir esto directamente, han visto los efectos de este mar de energía inmensa.

 

Efecto observador: La Coexistencia de la Partícula-Onda

Los electrones pueden comportarse como ambas partículas y ondas. Como las ondas, los electrones no tienen posición precisa pero existen como “ campos de probabilidad.” Como partículas tienen un tiempo y lugar particulares.

Lo que marca la diferencia en la naturaleza del electrón es la observación o la medida. Los electrones que no se miden u observan se comportan como ondas. Ni bien los sometemos a observación en un experimento , colapsan en una partícula y pueden localizarse.

¿Cómo es que algo puede ser una partícula sólida y a la vez una onda suave y fluida?

Podemos pensar que los electrones no “son” una u otra cosa, sino que “se comportan” como ondas o partículas. “Onda” es una analogía, así como “partícula “ es una analogía de nuestro mundo cotidiano.

Por tanto los científicos no saben con qué están tratando y algunos decidieron denominar a este fenómeno “onda/partícula”.

¿Quién o qué es el observador que determina lo posición de la partícula? ¿Hay un último observador? ¿Podemos tener conciencia de ese observador? ¿Qué vería usted si usted miró a través de los ojos del último observador?

 

Saltos cuánticos y probabilidad ( No continuidad):

Al estudiar el átomo, los científicos descubrieron que cuando los electrones se mueven de órbita en órbita alrededor del núcleo, no lo hacen a través del espacio como los objetos comunes, sino que se mueven de manera instantánea. Es decir, desaparecen de un lugar—una órbita— y aparecen en otro. Esto es lo que se denomina “salto cuántico”.

Y como si esto no rompiera suficientemente las reglas de la realidad sensata, también descubrieron que no es posible determinar con exactitud dónde pueden aparecer los electrones o cuándo saltarán. Lo mejor que pudieron hacer fue formular las probabilidades (ecuación de onda de Schrödinger) de nueva ubicación de un electrón. “La realidad, tal como la experimentamos, se está creando constantemente, fresca, en todo momento, de esta fuente de posibilidades” dice el Dr. Satinover, “pero el verdadero misterio en esto es que, de esa fuente de posibilidades, cuál es la que va a suceder no está determinado por nada que sea parte del universo físico. No hay ningún proceso que la haga suceder”

O, como suele afirmarse a menudo, los eventos cuánticos son los únicos hechos realmente aleatorios del universo.

 

El principio de incertidumbre de Heisenberg:

En la física clásica, todo los atributos de un objeto son en principio capaces de ser medidos. Pero en el nivel cuántico, siempre que medimos una propiedad, como la velocidad, no podemos obtener una medición precisa de otras propiedades, como la posición. Si sabemos dónde está algo, no podemos saber qué velocidad tiene; si sabemos que velocidad lleva, no sabemos dónde está. Y no importa cuán sutil o avanzada sea la tecnología, es imposible penetrar este velo de precisión. Usted puede entonces medir las propiedades de un electrón con exactitud, pero no sin producir imprecisión en algún otro atributo cuántico de ese electrón.

Las propiedades cuánticas siempre vienen en “ pares conjugados ”. Cuando dos propiedades tienen esta relación especial, es imposible saber de las dos al mismo tiempo con completa precisión. El Principio de Incertidumbre de Heisenberg (también conocido como Indeterminación) dice que si usted mide la posición de una partícula exactamente, usted debe sacrificar un conocimiento preciso de su momento, y viceversa. Una relación del tipo Heisenberg se sostiene para todas las propiedades dinámicas de partículas elementales y eso garantiza que cualquier experimento (incluyendo al mundo microscópico) contendrá algunas incógnitas.

¿Cómo estamos afectados por las observaciones de otros? ¿Afecta cada observador el mundo en la misma forma? ¿Qué causa diferencias? ¿Podemos moldear nuestras vidas en un mundo de “incertidumbre”?

 

El NO-LOCALISMO y el Teorema de Bell y entrelazamiento cuántico.

La “la realidad local” es la realidad que es gobernada por las leyes de la física clásica. En una realidad local, la información no puede viajar más rápido que la velocidad de luz. En 1964 el físico del irlandés John Stewart Bell demostró que cualquier modelo de realidad compatible con teoría cuántica (o de los quantum) no debe ser local. Para que la física cuántica trabaje, la información debe viajar no sólo más rápido que luz, sino instantáneamente. El no-localismo sugiere que todo en el universo está conectado por información que puede aparecer en cualquier otra parte, instantáneamente.

El tiempo y el espacio, los rasgos más característicos del mundo en el que vivimos, de alguna manera están sustituidos en el mundo cuántico por la noción de que todo se toca todo el tiempo.

Si todo en el universo puede comunicarse instantáneamente con todo lo demás, qué establece cuál información recibimos?

¿Cuáles son las implicaciones del no-localismo sobre cómo podemos conocer el mundo?

¿Cómo cambiaría esto nuestras vidas?

 

Estas teorías nuevas sistemáticamente desafiaron todas las suposiciones de la física clásica:

La realidad se desvaneció porque ahora sabemos que las propiedades fundamentales del mundo físico no son fijas. El mundo cambia en las formas sutiles merced de cómo deseamos observarlo. Los objetos que encontramos en la vida de todos los días no exhiben ordinariamente efectos cuánticos obvios porque el extraño mundo microscópico es efectivamente suavizado a través de innumerables interacciones con el ambiente. Ciertamente, las descripciones clásicas de naturaleza son a menudo bastantes buenas para propósitos mundanos. Pero esas descripciones son una aproximación de un mundo cuántico más fundamental, dejando abierta la posibilidad que algunos aspectos de observación sutilmente pueden persistir aun en los dominios clásicos.

La localidad fue reemplazada con no-localismo, la idea que objeta es que lo que aparentemente se encuentra separado está realmente conectado instantáneamente en el espacio-tiempo. Con el no-localismo ya no es cierto que la acción no medida a una distancia no sea posible.

La causalidad se ha disuelto porque la flecha fija del tiempo es ahora conocida como una ilusión persistente, un malentendido sostenido por las suposiciones clásicas de un tiempo y espacio absoluto. Ahora sabemos que las secuencias de acontecimientos dependen de nuestra perspectiva de observación (técnicamente llamada el esquema de referencia).

La continuidad se ha desvanecido porque ahora sabemos que hay algunas discontinuidades en la tela de realidad. El espacio y el tiempo no son ni lisos ni contiguos.

¿Cómo sería sentir la física cuántica a través de los sentidos? ¿Cuáles son las implicaciones?

 

Práctica:

Mire alrededor de usted. Imagine que lo que usted ve es simplemente la punta del iceberg, una “ especial y limitada porción de una mayor tela de la realidad.” Mire allí dónde no parece haber nada e imagínese que este espacio forma un conjunto de posibilidades. Mire allí dónde parece haber algo e imagínese que lo que da la apariencia de ser sólido es en su mayor parte espacio. Sienta sus manos. Imagínelos en el nivel cuántico, la partícula / onda brillando intermitentemente adentro y afuera de la existencia.

Considere cómo nuestras manos se comunican en el idioma cuántico con el resto del universo. ¿Qué nota usted?

Si el universo se comporta según estas teorías, entonces el sentido común sería ciertamente una perspectiva especial y limitada de un universo mucho más grandioso.

El retrato de realidad pintada por la relatividad y la mecánica cuántica está hasta ahora tan lejos del sentido común que crecen los problemas de interpretación. Las matemáticas de las teorías son precisas, y las predicciones marchan fantásticamente bien. Pero traducir las matemáticas a los términos humanos, especialmente para la mecánica cuántica, ha permanecido en extremos difíciles.

Las implicaciones desconcertantes de la mecánica cuántica fueron recibidas con sacudida y temor por los científicos en vías de desarrollo. Muchos físicos hoy en día creen que una explicación correcta de la realidad consecuente de la mecánica cuántica y la fiabilidad requiere revisiones radicales de una o más suposiciones de sentido común. Dadas las continuas confusiones al interpretar la mecánica cuántica, algunos físicos desechan la idea de aceptar que realidad posiblemente puede ser tan desconcertante, compleja, o improbable .

Y así es que continúan creyendo, como hizo Einstein, que la mecánica cuántica debe estar incompleta y una vez “conocida” se encontrará que las suposiciones clásicas son correctas después de todo, y entonces toda la rareza cuántica se irá.

Fuera de los físicos cuánticos, hay algunos científicos y ocasionales filósofos que se enfocan en cosas así, pero la mayor parte de nosotros no dedica mucho tiempo pensando acerca de la mecánica cuántica en absoluto. Si lo hacemos, asumimos que no tiene relevancia para nuestros intereses particulares. Esto tiene sentido y en la mayoría de los casos perfectamente bien para los propósitos prácticos.

Excepto en lo que se refiere a entender la naturaleza de la realidad, es útil recordar que la mecánica cuántica describe los bloques constructivos fundamentales de la naturaleza, y el mundo clásico está compuesto de esos bloques también, así los observemos o no.

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